El Ayuntamiento de Cádiz trabaja en un programa para que personas mayores confinadas en su casa puedan bajar a la calle

Cádiz, 8 de febrero de 2017. El Ayuntamiento de Cádiz, a través de la Delegación Municipal de Salud, se encuentra trabajando en un programa cuyo objetivo es integrar en la sociedad a aquellas personas mayores que se encuentran confinadas en sus casas ante la imposibilidad de bajar a la calle por sí mismos.

En este contexto, la concejala de Salud, Eva Tubío, se ha reunido hoy con el coordinador provincial de Cruz Roja Española en la provincia, Javier Gil, para exponerle el trabajo realizado para poner en marcha esta iniciativa municipal y buscar fórmulas de colaboración.

Eva Tubío ha destacado que la realización de este programa es una de las medidas que nacen del Plan Local de Salud cuyo primer grupo motor se desarrolló en la Viña y destacó como uno de los problemas a abordar el número de personas mayores que ven empeorar su estado de salud al no poder bajar a la calle. Tubío ha recordado que la filosofía de este plan “va más allá de considerar a la salud como la ausencia de enfermedades y enfoca a la misma desde una perspectiva social, cultural y económica”.

En concreto, la concejala ha apuntado que en la elaboración del Perfil de Salud de La Viña se recogió que casi el 20% de los residentes en este barrio eran mayores de 65 de años y según un estudio que realizó un grupo de trabajo del centro de salud El Olivillo entre 2015 y 2016 existían 166 personas confinadas en sus casas. De estas, 129 participaron en el estudio, de las cuales, en 110 casos perciben y sufren por encontrarse en esta situación. En 62 casos, más de la mitad de las personas participantes, son autónomas en sus domicilios pero permanecen confinadas (incluso durante años) por la imposibilidad de superar las barreras arquitectónicas que les permita bajar a la calle.

La mayoría de las personas confinadas en sus casas (56%) padecen dependencia leve o moderada. La razón que les imposibilita superar las barreras para alcanzar la calle son de tipo de enfermedades degenerativas articulares (artrosis de caderas y/o rodillas).

Eva Tubío ha subrayado que “los resultados en cuanto al impacto en la salud de la persona confinada son demoledores: el 92,16% pierden sus relaciones sociales incluso familiares, el 88,24% reconocen que su deterioro físico se acelera o el 73,53% padece trastornos emocionales importantes”.

A esto se suma las consencuencias que tienen para las personas cuidadores esta situación. “El 90,54% pierden sus relaciones sociales, el 78,38% reconocen que tienen limitada su actividad física, el 77,03% padecen trastornos emocionales que disminuyen la calidad de sus vidas y el 63,51% reconocen que viven en unas circunstancias que son agotadoras para seguir con sus funciones de cuidadoras”.

Es por esto que a juicio de Eva Tubío, “es necesario crear un programa que posibilite la salida a la calle de personas sin apoyo familiar suficiente y que están confinadas exclusivamente porque padecen discapacidades físicas para superar las barreras arquitectónicas pero son autónomas en sus domicilios” puesto que “sería de extraordinario valor para mejorar la salud y la calidad de vida de estas personas afectadas y de sus cuidadoras. Es un programa para responder a una necesidad social”.

Dentro de esta filosofía y con estos objetivos inspirados en el programa ‘Bajemos a la calle’ puesto en marcha en Barcelona, la concejala se ha reunido con el coordinador de Cruz Roja en la provincia de Cádiz, Jesús Gil, al objeto de firmar un convenio de colaboración para llevar esta iniciativa en primer lugar a los mayores de La Viña y después al resto de la ciudad.

 

 

 

Cádiz, 8 de febrero de 2017