Las Cuevas de María Moco abren al público

El Ayuntamiento de Cádiz abre este miércoles al público las conocidas como Cuevas de María Moco, un conjunto de galerías militares situado bajo el Frente de Tierra de Cádiz, en el marco de ‘Cádiz, Emporio del Orbe’, la tercera edición del programa cultural ‘Orgullos@s de nuestra historia’.

Las primeras visitas guiadas se han iniciado esta mañana y permitirán que miles de gaditanos y gaditanas puedan conocer este espacio subterráneo y acercarse a una parte de la historia defensiva de la ciudad que, durante décadas, ha permanecido vinculada también al imaginario y a las leyendas populares de Cádiz.

El alcalde de la ciudad, Bruno García, ha destacado la importancia de que este espacio pase “de la leyenda a la realidad” y pueda ser conocido directamente por la ciudad. “Las Cuevas de María Moco siempre estaban en el imaginario, en la leyenda, pero son una realidad y hoy lo vamos a abrir para que la ciudad de Cádiz lo haga suyo”.

Bruno García ha agradecido especialmente al Instituto Hidrográfico de la Marina su colaboración y disposición para hacer posible la apertura de este espacio. “La Armada siempre ha sido una institución muy abierta a la ciudad de Cádiz; forma parte de ella”, ha afirmado, destacando que en este caso ha facilitado el acceso a un espacio que se encuentra dentro de un recinto de carácter militar.

El alcalde ha explicado que la recuperación de espacios históricos constituye uno de los objetivos de ‘Orgullos@s de nuestra historia’, junto a la divulgación de la historia de Cádiz. “Había una parte muy importante, que era recuperar espacios que estaban abandonados, recuperar espacios culturales, históricos, que estaban abandonados y recuperarlos para la ciudad de Cádiz”.

En este sentido, ha considerado que las Cuevas de María Moco representan “el símbolo” de esta parte del programa, al permitir conocer una parte de la historia de Cádiz que se encuentra bajo tierra.

Una fortaleza bajo tierra

El arqueólogo municipal, José Gener, ha explicado en la apertura de este espacio que, más allá de los mitos y leyendas asociados al nombre de María Moco, las galerías forman parte de un sistema defensivo vinculado a la importancia estratégica que adquirió Cádiz como puerto comercial.

“Cuando una ciudad se convierte en algo importante, un emporio, es decir, un punto de comercio, necesita ser defendida”, ha explicado Gener, señalando que tradicionalmente se conoce la defensa de superficie de la ciudad —sus murallas, baluartes y castillos—, pero que también existía “una defensa bajo tierra”.

Las conocidas como Cuevas de María Moco, también llamadas Galerías de Fusileros, comprenden diferentes tipos de galerías con funciones distintas. Entre ellas se encuentran las galerías de comunicación, las contraminas y las galerías aspilleradas o de fusileros. El tramo que se incorpora ahora a las visitas corresponde a una de estas últimas.

La galería de fusileros se encontraba en una zona avanzada del Frente de Tierra, próxima a lo que en su momento era una zona de playa de fango vulnerable ante un posible desembarco. Las aspilleras permitían a los fusileros defender este punto desde el interior de la galería, protegidos de la exposición exterior.

Gener ha explicado también que la separación entre las aspilleras respondía a criterios defensivos y de ventilación. El uso de armas de avancarga generaba una importante cantidad de humo y requería tiempo para volver a cargar, por lo que la distribución de los puestos permitía organizar el fuego y facilitar la recarga. Las galerías contaban además con respiraderos que comunicaban con el exterior.

Una construcción de la segunda mitad del siglo XVIII 

Según ha explicado el arqueólogo municipal, la construcción de estas galerías se sitúa en la segunda mitad del siglo XVIII, dentro de las distintas fases de planificación y ejecución de las fortificaciones de Cádiz. La planificación de estas defensas fue por parte de la ingeniería militar de la época.

El espacio está construido con muros de piedra ostionera y mortero de cal y arena, mientras que las bóvedas están realizadas en ladrillo. El tramo actualmente visitable tiene una longitud aproximada en torno a los 200 metros.

Asimismo, también ha explicado que el espacio no constituye un único laberinto subterráneo conectado, sino que existen diferentes galerías y sistemas defensivos independientes. En el caso de las contraminas, ha advertido además de la peligrosidad de algunos espacios que permanecen cerrados, con pozos que pueden alcanzar una profundidad de hasta 13 metros.

Las galerías no llegaron a utilizarse en combate, según ha explicado Gener durante la visita. Posteriormente, algunos de estos espacios tuvieron otros usos y llegaron a emplearse incluso para ocultar objetos procedentes de actividades ilícitas.

Respecto al nombre de María Moco, Gener ha señalado que no existe una explicación documentada sobre su origen y que las diferentes historias asociadas a este nombre forman parte del ámbito de la leyenda. Entre ellas aparecen relatos relacionados con una mujer enamorada de un comandante, una gitana vinculada a la brujería o una contrabandista.

Colaboración institucional para abrir este espacio a la ciudad

La puesta en marcha de las visitas ha requerido trabajos de adecuación del espacio, especialmente de limpieza y desinfección, así como la habilitación del acceso mediante nuevas escaleras y determinadas actuaciones destinadas a facilitar la visita, manteniendo las características del enclave.

El alcalde ha subrayado igualmente el trabajo realizado por las áreas municipales implicadas, especialmente Cultura y Mantenimiento Urbano, y ha agradecido la colaboración del Instituto Hidrográfico de la Marina y de los patrocinadores que han contribuido al desarrollo de la iniciativa.

El alcalde ha explicado que, debido a las características del espacio y a que el aforo es reducido por motivos de seguridad, aunque la expectación generada ha sido muy superior.

Exposición ‘Cádiz, la Armada y la ciencia’

Como parte de la experiencia, las personas participantes en las visitas a las Cuevas de María Moco conocerán previamente la exposición ‘Cádiz, la Armada y la Ciencia’, inaugurada este miércoles en el Instituto Hidrográfico de la Armada, y posteriormente accederán a las galerías acompañadas por el personal encargado de la visita guiada.

La exposición aborda la aportación de la Armada española a la ciencia y permite conocer el papel que desempeñó Cádiz en el desarrollo económico, naval y científico de España, especialmente a partir de 1717, año en el que la Casa de Contratación se trasladó de Sevilla a Cádiz, convirtiendo a la ciudad en la sede oficial del comercio con América.

Ese mismo año se fundó la Academia de Guardiamarinas y Cádiz se convirtió en capital del Departamento Marítimo. A este contexto se sumaron la fundación del Arsenal de La Carraca, en San Fernando, y posteriormente la creación del Real Observatorio de la Marina, en 1753, y del Real Colegio de Cirugía, en 1748, dos instituciones vinculadas a la Armada y fundamentales para el desarrollo del conocimiento científico.

La exposición pone así en contexto la estrecha relación entre Cádiz, la Armada, la ciencia y el desarrollo de la ciudad durante el periodo histórico del Emporio del Orbe, al que está dedicado este año el programa ‘Orgullos@s de nuestra historia’.

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